Jóvenes que desarrollaron autonomía y habilidades fundamentales inician una nueva etapa orientada a su proyecto de vida.
El viernes 19 de diciembre de 2025, el Colegio San Marcos celebró la ceremonia de egreso de los estudiantes de 8° básico de Educación Especial, un momento trascendental que marcó el cierre de una etapa fundamental en la trayectoria educativa de estos jóvenes y el inicio de un nuevo camino orientado a la formación laboral y al desarrollo pleno de su autonomía personal. Durante aproximadamente una hora y media, en las dependencias del establecimiento, el equipo directivo, educadores y familias se reunieron para reconocer el esfuerzo, la constancia y los aprendizajes adquiridos por estudiantes que han alcanzado un grado de autonomía significativo que les permitirá desenvolverse con mayor independencia tanto en su vida personal como en su futuro desempeño laboral.
El logro más relevante de estos estudiantes trasciende lo puramente académico para situarse en el desarrollo de competencias de autonomía que serán fundamentales para su vida adulta. A lo largo de su educación básica, estos jóvenes han trabajado sistemáticamente en la adquisición de habilidades de autocuidado, toma de decisiones, gestión de sus propias actividades y capacidad para resolver situaciones cotidianas con creciente independencia. Esta autonomía desarrollada —que abarca desde competencias básicas de la vida diaria hasta habilidades más complejas de planificación y autogestión— representa el cimiento sobre el cual construirán su futuro laboral y personal. El paso hacia la formación laboral que ahora inician no sería posible sin este nivel de autonomía alcanzado, que les permite enfrentar nuevos desafíos con la confianza y las herramientas necesarias para desenvolverse exitosamente en contextos más exigentes.
La ceremonia fue diseñada como un espacio para visibilizar y valorar los talentos individuales de cada estudiante, destacando sus habilidades, destrezas y fortalezas personales que los caracterizan como personas únicas y valiosas. Este reconocimiento individual resulta fundamental en el contexto de la educación especial, donde cada trayectoria es singular y cada logro representa un esfuerzo significativo que merece ser celebrado. Los educadores y familias presentes pudieron observar cómo estos jóvenes han evolucionado a lo largo de los años, desarrollando no solo competencias funcionales sino también habilidades sociales, emocionales y laborales que les permitirán integrarse activamente en sus comunidades y espacios de trabajo.
La actividad, organizada por la profesora diferencial Lorena Baeza y la técnico en educación especial Rossy Jeldres, con la participación de los profesores Gabriel Domancic y Rodrigo Panes como locutores, reflejó el compromiso del equipo educativo con el reconocimiento integral de cada estudiante.
La participación activa de las familias durante la ceremonia reafirmó la importancia del trabajo colaborativo permanente entre el establecimiento y los hogares en el proceso educativo de estudiantes con necesidades educativas especiales. El acompañamiento familiar ha sido fundamental para consolidar los aprendizajes desarrollados en el colegio y para fortalecer la autonomía que estos jóvenes han alcanzado. Las familias presentes pudieron celebrar junto a sus hijos un momento significativo que representa años de esfuerzo compartido, de pequeños y grandes logros acumulados, y de proyección hacia un futuro donde estos jóvenes continuarán creciendo en independencia y capacidad para construir sus propios proyectos de vida con el apoyo de quienes los acompañan.
El egreso de estos estudiantes hacia la formación laboral representa para el Colegio San Marcos la confirmación de que una educación especial de calidad, centrada en el desarrollo de la autonomía y en el fortalecimiento de las capacidades individuales, puede preparar efectivamente a los jóvenes para enfrentar con éxito las demandas de la vida adulta. Estos estudiantes no solo completaron su educación básica, sino que desarrollaron las competencias fundamentales que les permitirán continuar aprendiendo, trabajando y contribuyendo a sus comunidades desde sus particulares fortalezas y talentos. El establecimiento les desea el mayor de los éxitos en esta nueva etapa de formación laboral, confiando en que la autonomía alcanzada y las habilidades desarrolladas durante estos años les abrirán puertas hacia oportunidades de crecimiento personal, inserción laboral significativa y construcción de proyectos de vida cada vez más autónomos y satisfactorios.



































